Anagaviera en ocasiones escribe

viernes, 8 de junio de 2012

2005: excavando en la oscuridad del Óceano


La imaginación es una especie de patrulla de reconocimiento, un explorador que se ha enviado por delante y que nos precede en la historia
TERENCE MCKENNA

Ilustración: Cristina Llorente
En el sur, el mar de invierno, a veces, cambia sus doradas escamas por oscuros presagios, que nos recuerdan de forma dolorosa que todos formamos parte del mismo océano. Un océano virtual que comienza en la pantalla apagada del ordenador o en la negra mancha de una foto sin revelar. Un océano caótico en cuyas montañas sumergidas, permanecen atrapadas nuestras voces de rojo coral, sin salida, sin aire, sin razón alguna.

Caos y creación que cada día la red arrastra y abandona en nuestras costas: náufragos que reimaginan el mundo con palabras o imágenes, que se muestran por dentro y por fuera, que lloran y ríen, que se exponen a las miradas de los otros preguntándoles el porqué de su efímero anonimato. Egos exaltados, bellezas tibias, antiguos monstruos que habitaron los márgenes, sirenas aladas, mentiras viejas y nuevas, espejos y cristales pulidos por las mareas.

Subida a su nave cristinaull.blogspot.com.es, Cristina Llorente, navega en este océano inmenso y las escamas doradas de sus ilustraciones también se transforman, a veces, en mensajes oscuros, en dolorosos presagios, tan ciertos como este no te puedo entender.

A través de la pantalla iluminada los navegantes inseguros sólo pretendemos orientarnos en el lenguaje, en la oposición de los términos, en la precisión de sus dimensiones: sólo tú me defines desde el abismo de la mirada. La distancia, 49 pasos hasta las puertas del corazón, siempre ha existido. Absurda y extraña. Sin embargo, en el camino no llegamos a captar el sentido de nuestro testimonio.

Los navegantes modernos excavamos en la oscuridad. 

Nuestra mirada es la del topo.

Nuestra mirada es la mano de Paul Celán arañando las paredes del imaginario:
tanteando,

en busca de un lugar por donde
desvelarme hacia ti


Fuente: LUKE, diciembre, 2005

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