Anagaviera en ocasiones escribe

martes, 1 de noviembre de 2011

2002: Ars Moriendi



No es temible la muerte, sino la muerte vergonzosa.
Menandro

Una muerte honrosa puede glorificar aún una vida innoble.
Cicerón

Un bel morir tutta una vita onora.
F. Petrarca
Quiero morir de forma singular.
Grafiti (Bogotá)

Releo el ensayo de Mario Praz sobre la belleza medusea y reparo en la cita de unos versos de Baudelaire que dicen:

El amante, jadeando, inclinado sobre su amante,
parece que agoniza, acariciando su tumba.

Me estremezco y pienso que eso sí sería un bel morir,  dejar de ser en el mismo instante en el que todo fluye y todo reposa. Morir en cada beso, saliva, para renacer después siguiendo los ritmos milenarios.

Sí, eso sería una bella muerte, poco honrosa tal vez, pero... ¿a quién le importa la gloria? 

Nunca he creído en la épica heroica de la muerte. Esa ilusión ancestral sólo ha servido para justificar guerra y destrucción a lo largo de la historia. Un engaño más de estados y confesiones religiosas para controlar la voluntad de los individuos.

Prefiero, si puedo elegir, una vida plena, llena de placeres y deseos satisfechos, con la que poder honrar a la muerte.

Fuente: Luke, nº 34, 2002.

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