Anagaviera en ocasiones escribe

sábado, 31 de marzo de 2012

2012: Asco, mentiras, miseria

Versión de la pintura de Goya: Saturno devorando a sus hijos de Luna Miguel, hace muchos años.
Ayer se celebró el 266 aniversario del nacimiento del pintor Francisco de Goya. Su obra, para mí, es el testimonio pictórico más importante de todos los tiempos. Nadie ha sabido retratar el dolor de la condición humana mejor que él.

Ayer, después de llevar varios meses sin poder sacarme de la cabeza los versos del poema de Accidents Polipoetics "Van a por nosotros", la imagen de los perseguidores se desvanecía para dar paso a una mucho más angustiosa, la de Saturno devorando a sus hijos

Asco, mentiras, miseria... nadie mejor que Goya para retratar este país.

viernes, 30 de marzo de 2012

2004: Tierra-Cielo-Tránsito

EE (Estudio Español)
TIERRA-CIELO-TRÁNSITO


El ilusorio ayer es un recinto
de figuras inmóviles de cera
o de reminiscencias literarias
que el tiempo irá perdiendo en sus espejos.
Jorge Luis Borges

La naturaleza salvaje e incontrolada del tiempo araña desde hace meses mis retinas, ya no soy capaz de ver con claridad el espacio que habito.
Confuso y enfermo abro ventanas panorámicas en los muros del estudio y construyo paisajes inéditos de mi propio existir. Las coordenadas espacio-temporales tradicionales ya no significan nada para mí, el espacio virtual que surgió de mi PC lo ha invadido todo.
He creado el Cielo y la Tierra con los símbolos de mis miedos y anhelos, con el fuego, la luz, la muerte y los recuerdos. Y entre ambos espacios he dejado un estrecho pasillo, una columna de sombras a la que he llamado Tránsito. En ella he depositado mi único bien: la intuición.
He creado este nuevo mundo, para deleite de los arqueólogos. Qué sean ellos los que divaguen e interpreten.


Fuente: Catálogo para la exposición Espacios y tiempos de RGF en 2004.  EE (Estudio Español)

viernes, 16 de marzo de 2012

2005… haikú



Dibuja el mapa
de la bella Ispahán
sobre mi piel.  


Fuente: Aldea Poética III: Antología de Haikus (ed. Opera Prima) 
  

domingo, 11 de marzo de 2012

2003: pasajeros


Pasajeros



El silencio
nos recuerda
de dónde venimos
y a dónde vamos.
Por eso hay tantos
que no lo soportan.
Ángel Guache


Hoy es uno de esos días en los que las cosas sudecen sin entusiasmo, luce el sol, llegan buenas noticias, nada te emociona, cada día es más difícil recuperarse de una resaca de tristeza, viajas en autobús urbano y entre el correo que aún no has tenido tiempo de abrir hay una carta de Pablo Márquez, un sobre inglés, hay otras cartas, pero ya las abriste, eran buenas noticias, la de Pablo es una tarjeta que anuncia su próxima exposición, Die Wunderkammer, es decir, La cámara de las maravillas, lugar donde se guardan objetos que por alguna extraña razón resultan prodigiosos para el que los colecciona, similar a ese cuaderno tuyo en el que llevas años anotando las citas de tus autores preferidos, una cámara llena de ingenios fabricados por Pablo, demiurgo cauteloso que crea y destruye el tiempo de los objetos, el tiempo de este trayecto te parece exageradamente lento, la gente no deja de bostezar, las mañanas son cárceles luminosas que retienen nuestras ilusiones, te lamentas y vuelves a las páginas de El Mal de Montano, a la luz de los hechos surge una terrible duda ¿serás otra enferma más de literatura?, regresas a la tarjeta de la galería de arte Belarde, destruir antiguos significados para crear otros nuevos, la obra que la ilustra se llama picnic de guerra, una caja de madera y de cristal preñada de platos, cubiertos, agujas, una jeringa, un pincel y un pedazo de panal idéntico al edificio que dejaste atrás cuando subiste a este maldito autobús, la certeza de un picnic próximo en una guerra próxima te ahoga, mal presagio, un picnic con material quirúrgico, ¿para curar las llagas que deja el odio?, luchar contra la muerte, ¡qué rebeldía!, sonríes porque hubo un tiempo en el que pensaste dedicarte a la medicina, querías ser cirujano: abrir, recomponer, cortar, mirar... la falta de destreza para la costura te llevó a la Historia algo menos higiénica pero igual de sangrienta, ¿has mirado bien la ilustración de la tarjeta? la caja es real y los objetos que contiene también lo son, sí, estás segura, pero el sentimiento pictórico es tan fuerte que dudas, metamorfosis creadora lo llaman, tu mirada cambia de rumbo buscando el mar, ¿acaso pretendes anestesiar la vista?, sabes que tus ojos no han sido diseñados para el llanto, sin embargo, ahí estás, en un autobús urbano llorando viejas letras de tango, vivimos revolcaos en un merengue y en el mismo lodo todos manoseaos..., sola frente al silencio de la caja-escaparate, sola en el tiempo indeterminado del viaje, de la guerra, del dolor, buscando los argumentos narrativos del artista, desentrañando el acto creador, picnic de guerra, muerte servida en bandeja de plata, bandeja-octogono que evoca antiguas promesas de resurrección, qué ironía, la muerte tan espantosamente sencilla nos obliga constantemente a inventar futuros imposibles, ¿letanía de sollozos?, ¿ahora?, serénate mujer, los transportes públicos nunca llegan a su destino.

Fuente: La Primera Piedra, 2, 2003

domingo, 4 de marzo de 2012

2004: Signos de extinción


SIGNOS DE EXTINCIÓN
AÑOS MÁS TARDE EN EL MISMO LUGAR

La muerte me desgasta incesante.
J. L. Borges

Años más tarde en el mismo lugar, retomo antiguos dibujos y los hago pasar por la puerta de Hades, para traerlos al presente. Un presente en el que la poesía de Cernuda que los designaba se ha convertido en prosa dolorida.


Años más tarde en el mismo lugar, mezclo el lenguaje plástico y el lenguaje verbal. Con las letras incrustadas en el espacio pictórico y la textura herida de la carne quiero dar nombre al dolor que me produce la existencia.


Años más tarde en el mismo lugar, los aspectos destructivos del tiempo han cubierto mi memoria de escepticismo, por esa razón, os narro a la manera de Ovidio las metamorfosis de mis propias creaciones.

Se transformaron:




El dulce susurro de Eros en mentira
En codicia y posesión sobre el ser amado, la costumbre
La ausencia, en confirmación del vacío
En desesperanza, el deseo
           
Años más tarde en el mismo lugar, os aseguro que nada hay absoluto, que todo es susceptible de cambio, que el tiempo y el amor me desgastan,
incesantes.   




Fuente: Catálogo para la exposición Espacios y tiempos de RGF en 2004.  Signos de extinción.