Anagaviera en ocasiones escribe

lunes, 29 de agosto de 2011

2002: canciones de amor

Chanson de amour

“Chemin de fer”
desde Venecia
hasta el corazón del membrillo.

“Chemin de fer”
desde Venecia
hasta el corazón del membrillo.

Volaba el tren
en única dirección
por el camino de hierro.

           Y los túneles gritaban:
                                                ¡Sodomía!
                                                                  ¡Sodomía!


Fuente: Incluso nosotros (plaquette). San Lorenzo del Escorial, 2002.



lunes, 22 de agosto de 2011

2010: Trousseau de vers para Nade Favreau


 Ajuar de versos o haikús para un dote
Trousseau de vers ou haikus pour une dote



En el armario
la inocencia y el luto
huelen a limpio.

Dans l´armoire
l´innocence et le deuil
sentent le propre.

Como el tic-tac
del reloj, los pespuntes
labran el tiempo.

Comme le tic-tac
de l´horloge, les coutures
labourent le temps.

Caminos de oro
sobrehilan los límites
de la blancura.

Des chemins d´or
surfilent les limites
de la blancheur.

Surcan la alcoba
cofias almidonadas:
fragancia de hadas.

Les coiffes amidonnées                     
creusent des sillons dans l´alcôve:
parfums de fées.

Bajo las sábanas
la memoria del gesto
hilvana sueños.

Sous les draps
la mémoire du geste
faufile les rêves

Ausencia? Suma?
Níveo. Silencio. Blanco.
Principio o fin?

Absence?  Somme ?
Nivéen. Silence: Blanc.
Origine ou fin ?




Fuente: Au fil du blancCatálogo de la exposición de Nade Favreau en el Musée du Textile de Cholet (Francia) 2010.




sábado, 20 de agosto de 2011

2005: miedo


GLOSA

Los pesimistas no tienen razón: vista de lejos, la vida nada tiene de trágica, sólo lo es de cerca, observada en detalle.
E. M. Ciorán

El jueves 25 de septiembre de 2003, 
de madrugada,
en el campo de refugiados de Bureij,
durante una nueva incursión violenta del ejercito israelí,
según rezaba el titular de prensa:
LA NIÑA 488 MURIÓ DE MIEDO.

Detrás de la fría y macabra cifra: tres años de vida.
Detrás del sustantivo femenino: la pequeña palestina Lina Aisa.
Detrás de la muerte: la guerra sin nombre.
Detrás del miedo: la historia al detalle.

Fuente: Quebrados, 2, 2005.

miércoles, 17 de agosto de 2011

2004: agosto en miniatura


Foto: Ana Santos Payán


Veraneantes


Saben que el verano es un corte oblicuo
en la rutina y la melancolía.


Que el abismo púrpura de la guerra
permanecerá abierto, supurando
ira, azufre, miedo y desesperanza.

Saben que las huellas desnudas pronto
serán arrasadas por las mareas.

Que las dimensiones inverosímiles
de sus fotografías no podrán
reducir el dolor de la mirada.

No ignoran que el verano sólo es
un simulacro de felicidad.



Fuente: Luke, nº 54.

sábado, 13 de agosto de 2011

2002: dibujando el cielo tras una lluvia de estrellas.



¡Felices los espíritus que fueron los primeros en preocuparse por conocer estas cosas y escalar las moradas celestes! ... Acercaron los astros distantes hasta nuestros ojos y sometieron el éter a su talento.
Ovidio, Fastos I

Foto: Ana S. P. Visita exposición "Orbitando satélites"
en  Laboral Centro de Arte y Creación Industrial.
Todas las sociedades han esbozado en el cielo formas y figuras con las que delimitar la distribución de las estrellas. Desde la antigüedad el firmamento ha sido uno de los motivos de mayor preocupación para el hombre. En un mundo sin luz eléctrica, las noches y los cuerpos celestes debían de resultar bastante enigmáticos y, aunque hoy las formaciones estelares más conocidas sean aquellas que los griegos nombraron y sobre las que plasmaron toda la riqueza imaginativa y cognoscitiva de sus relatos mitológicos, es importante recordar que muchas otras sociedades, antes y después que ellos (babilonios, egipcios, fenicios, cheerokees, árabes) llegaron también a un preciso conocimiento de los fenómenos celestes que les proporcionó la destreza necesaria para orientarse en el espacio y en el tiempo. Las estrellas observadas se agruparon en constelaciones y las siluetas de éstas, de igual modo que hacen los niños con las nubes, se fueron identificando con formas u objetos relacionados con leyendas, costumbres, mitos, animales exóticos e incluso objetos de uso cotidiano.
En el imaginario griego, según avanzaba el conocimiento astronómico, los dioses y héroes que anteriormente poblaban mares, ríos y montañas extremos se fueron metamorfoseando en estrellas. Surgiendo, ya en época helenística, un nuevo género literario que pretendía relatar estos procesos de transformación conocidos como catasterismos.
Las narraciones presentaban una estructura más o menos fija: historia breve relativa a un mito, justificación de la transformación (castigos, recompensas, inmortalización del amor...) y por último descripción de las formas de la constelación. Arato de Solo y Eratóstenes en lengua griega y posteriormente Cicerón, Ovidio o Germánico en lengua latina fueron algunos representantes de esta literatura de carácter astronómico, que puso especial interés en los doce signos del Zodíaco, en las aventuras amorosas de Zeus y en los trabajos de Heracles.
De aquellas viejas historias llama especialmente la atención la de Astrea, cuya singular transformación por iniciativa propia resume en estas líneas Eratóstenes:

Hesíodo la considera hija de Zeus y Temis y la llama Dike. El mitógrafo Arato se hace eco del relato de Hesíodo y narra que en un principio era inmortal y que vivía en la Tierra con los hombres, quienes la llamaban Justicia. Pero como los hombres se pervirtieron y dejaron de respetar la justicia, los abandonó y se retiró a la montaña. Más tarde, como los hombres se enzarzaran en guerras y revueltas civiles, ella los aborreció definitivamente por su desprecio a la justicia y ascendió al cielo.

¿Encontraría hoy Astrea un lugar al que poder huir para olvidar el cinismo con el que la Comunidad Internacional, en nombre de la libertad, de la justicia e incluso de la paz,  legitima el asesinato y el dolor?  


Fuente: Luke, nº 30



jueves, 11 de agosto de 2011

2004: self-portraits de Roberto González Fernández



S-P 13 GIACOMETTI

YO, YO, YO, YO, YO, YO

De una materia deleznable fui hecho, de
misterioso tiempo
Jorge Luis Borges
           
                       
Decía Charles Dickens que hay un estado entre el sueño y la vigilia, en el que el hombre se hace una ligera idea de las poderosas facultades de su mente, de la capacidad que esta tiene para saltar fuera del tiempo y del espacio.
            Esta misma madrugada, en ese estado incierto de somnolencia, he soñado
que el tiempo, mi tiempo, es cuando sudo arte.
            Convencido de que esta vez sí conseguiría reconstruirme, me he puesto frente a la cámara y he gritado, he amputado mis miembros, he buscado en el desnudo la metáfora de la existencia, he mirado sin miedo mi reflejo en el objetivo, he buceado en un vaso vacío, he cincelado el espacio.
            Pero esta nueva incursión en lo desconocido que me habita se ha vuelto a revelar inútil. Una vez más, entre la cámara y mi piel se ha interpuesto el muro de espejos cóncavos y convexos que me transforma en los otros, en los que quise ser.
           
            Yo? yo? yo? yo?… miles de madrugadas anamórficas, como la de hoy, me han devuelto a lo largo de los años fragmentos de la materia con la que fui creado. Fragmentos de tiempo vencido cuyos troqueles no terminan de encajar.     
           
             Yo, yo, yo, yo, yo, yo… solo soy lo que no encuentro.

S-P 26 Goya
Fuente: Catálogo para la exposición Espacios y tiempos de RGF en 2004.

lunes, 8 de agosto de 2011

Enero de 2002. Monelle y el pinhole.


Igual que a Marcel Schwob, Monelle me encontró en la llanura por donde andaba errante. También a mí me tomó dulcemente la mano para llevarme a su casa de muñecas y enseñarme que la luz es un embuste. Después me susurró al oído con esa sensibilidad dolorosa colmada de muerte que Mario Praz imputaba a su creador y dijo, para imaginar un arte nuevo hay que destrozar el arte antiguo. Y así el arte nuevo parece una especie de iconoclastia. Porque toda destrucción está hecha de escombros y nada es nuevo en este mundo más que las formas. Pero hay que destruir las formas.

Monelle, atrapada en la mirada lenta y trágica de Louis, sabía del peso de la tradición y del poder evocador de las ruinas, pero su débil existencia le hizo comprender que había que mirar las cosas bajo el aspecto del momento. Y, por eso, antes de abandonarme para volver a la noche, dijo así, no te dirijas hacia las permanencias, no exixten ni en el cielo ni en la tierra.

En 1894 Marcel Schwob publicó El Libro de Monelle, su acogida entre la crítica del momento fue excelente. La sensibilidad y la melancolía fueron los aspectos más alabados de sus páginas. También hoy la emoción con la que el joven escritor expresó el dolor que le produjo la pérdida de su amada Louis, es lo que más destacan sus devotos lectores, como gustaba llamarlos Borges.

Pero detrás del decadentismo, la fantasía y la belleza de éste y de todos los escritos de Marcel, encontramos siempre una profunda reflexión sobre el arte y la creación del momento.

Desde la fría y angosta soledad, Monelle nos informa de la experiencia artística del París de finales del XIX, de esa nueva actitud frente a las obras que desembocará en la radicalidad de las vanguardias. Es la época dorada del liberalismo económico de Adam Smith, pero es también un momento de feroz decadencia, inicio del desequilibrio de la producción que llevará a la crisis del 29. La técnica y la industria introducen dinamismo, y este sentimiento de velocidad es el que encuentra concreción en el impresionismo.

En los ismos finiseculares se plantean la destrucción del relato, la emancipación de la técnica y el nuevo valor de la luz, hechos que provocan la ruptura de las formas, la negación de la perfección de los contornos, la reivindicación de lo transitorio y lo intemporal. Así como una progresiva purificación en la obra de arte, que tiende hacia lo originario, elemental e infantil.

También Marcel Schwob regresó una y otra vez a la simplicidad y autenticidad de los personajes infantiles. Seguramente porque en los días de lluvia oscura las palabras de Monelle le eran devueltas, los hombres buscan su alegría en el recuerdo, y resisten a la existencia y se enorgullecen de la verdad del mundo, que ya no es verdadera al haberse convertido en verdad...

domingo, 7 de agosto de 2011

Verano 2009: un viaje en bicicleta.


Tour 2009 por cronoescalada para  El coche escoba

Dejé de ver el Tour el año en que Yndurain se bajó definitivamente de la bicicleta.
Dejé de escuchar el Tour el año en que Perico empezó a retransmitirlo.
Volveré a recorrer el Tour en 2009 porque la pasión de otros ha creado en mí la necesidad de conocer y narrar cómo mudará la piel esta serpiente multicolor que durante 21 días se cernirá sobre Europa.
Sé que mi estancia en este blog amarillo será una verdadera prueba contra-reloj en tramos ascendentes y es por esa razón por la que intentaré no rendirme a la tentación fatal del coche escoba.

Escena Primera: un gigante recorre las calles de Montecarlo.
(Ser más rápido que el tiempo. Más fuerte. Buscar la meta en solitario, como el mismísimo Heracles vinculado en la antigüedad al puerto de Mónaco. Potencia más potencia).

Reparto del primer acto:
1. CANCELLARA Fabian 15 ptos
2. CONTADOR Alberto 12 ptos
3. WIGGINS Bradley 10 ptos
4. KLÖDEN Andréas 8 ptos
5. EVANS Cadel 6 ptos
6. LEIPHEIMER 5 ptos
7. KREUZIGER Roman 4 ptos
8. MARTIN Tony 3 ptos
9. NIBALI Vincenzo 2 ptos
10. ARMSTRONG Lance 1 pto

Prólogo: discurso que precede al poema dramático.


Un haiku lanzado
Final sorpresa!
quinto en la etapa.

Equipos?
Hay que tomar las curvas con cuidado, esta carrera va a ser muy dura, es una etapa demasiado técnica, no hay espacio para el grupo, los equipos se desmiembran.
Es difícil luchar juntos, ofrecerle al otro tu sudor y tus piernas cuando el camino se estrecha. Equipos?
40 segundos saca hoy el Astaná al segundo clasificado. 40 segundos sacó ayer Amstrong a Contador. 40, el número mágico para que todo siga igual, de momento.

Thomas Voeckler confió muchas veces en la victoria..., hoy durante dos deliciosossegundos la meta fue suya.

Barcelona amarilla
La lluvia favorece el peligro, el peligro favorece la fuga, la posibilidad de fuga favorece un pelotón compacto.
La lluvia limpia la carretera, el peligro y la fragilidad no detienen a los osados, el pelotón neutraliza la escapada.
Diluvio, sudor, llanto.

Vigilancia extrema. Un pelotón conservador. Los más fuertes a la cabeza. Nueve hombres en escapada. Por fin usamos el plato pequeño. La emoción se presiente. Cancellara se hunde. Feillu conquista la meta. Nocentini maillot amarillo. Contador, aburrido, nos levanta a todos del sillín.


Una etapa pata negra
Así es el ciclismo para los que saben de ciclismo: emoción, estrategia, piernas y la victoria de un español.
La bicefalia del Astaná nos hizo dudar, pero es un gran equipo y su trabajo favorece el espectáculo.
La emoción llega también con el refrescante paisaje, con el agotamiento y abandono de Pereiro y con la historia personal de Luis León.
Pero el clásico de esta tarde ha sido el sueño... por suerte desperté de la siesta unos kilómetros antes del final.

Mítica etapa:
subida al Tourmalet:
aburrimiento.
(Lourdes hoy no repartía milagros).

Sin pinganillos
qué fue de la batalla?
Tour mutilado.

11ª etapa: Vatan-Saint Fargeau 192 km
Comemos tarde, entre el segundo plato y el postre un corredor se cae, la cura se hace en ruta. Mi sobrina se sorprende.
Preparo té rojo, se han escapado dos corredores, sobrevuela un hidroavión. Mi sobrina aburrida propone hacer un collage.
La televisión de fondo como las olas del mar que ciñen estos días de descanso.
Recortamos imágenes de revistas antiguas: cabezas, brazos, un sillón. Quedan pocos kilómetros y el pelotón captura a los escapados. Mi sobrina encaja con maestría y humor los pedacitos de papel.
Vuelve a ganar Cavendish, pienso en este blog, tan parecido a nuestro trabajo manual. Mi sobrina pide concentración.
Suspiro un haiku, pero me lo callo.

12ª Etapa: Tonnerre-Vittel 211.5 km
Haikudejàvu
Otro escapado,
en la línea de meta,
alza los brazos.

13ª etapa: Vittel-Colmar 200 km
Vuelve la lluvia, el tour se derrama en los ojos del ganador de la etapa.
El hermoso paisaje no es suficiente, ante el aburrimiento empiezo a valorar los absurdos, insulsos e incorrectos comentarios del segoviano.
La única emoción de la tarde: las piernas de Haussler y la chaquetilla roja de las azafatas del premio de montaña.

14ª Etapa: Colmar-Besançon 199 km
Al despertar, Nocentini todavía estaba allí.

No haré Hincapié
en el aburrimiento,
quedan los Alpes.

El sueño del tour, provoca haikus.

15ª Etapa: Pontarlier-Verbier 207.5 km
Cerrar ojos,
apretar dientes,
reconocer el momento,
desconectar,
huir.
Soledad drenando arterias.
Soledad alimentando músculo.
Soledad desconfigurando el mapa de posibilidades.
Regresar,
tomar contacto,
reconocer la victoria,
separar dientes,
abrir ojos, corazón y brazos.

Victoria en solitario, única posibilidad para el corredor sin sprint.
A su espalda, un hombre roto sobre la carretera y el hilo del pelotón enhebrado por la diferencia.
Maillot de lunares para la soledad, la frustración y el dolor.

17ª Etapa: Bourg Saint-Maurice-Le Grand Bornand 16...
Ahora que el tour es tour, que el líder es líder y los hermanos son hermanos.
Ahora que ni el calor, ni la playa, ni el sopor nos despegan de la pantalla.
Ahora que no me arrepiento de este cuaderno escoba, lo único que importa es la sospecha y la traición.
Llegamos al final del trayecto y la prensa también quiere ceñirse el maillot amarillo.

18ª Etapa: CRI Annecy-Annecy 40.5 km
Los que vinieron a hacer negocio ya lo han hecho y los que vinieron a correr y dejarse la piel también.
Las últimas estapas nos permiten adivinar algunas de las claves del próximo Tour: los protagonistas que nos harán vibrar, las serpientes que ya no se arrastrarán más.
La contrarreloj de ayer, sin embargo, nos lleva al pasado, al rastro enorme y discreto del mejor: Yndurain.

19ª Etapa: Bourgoin Jallieu - Aubenas 178 km
(Voz inglesa).
1. m. Cavendish, 19ª etapa: Aceleración que realiza un corredor en un tramo determinado de la carrera, especialmente en la llegada a meta para disputar la victoria a otros corredores.
2. m. Contador, 20ª etapa: Esfuerzo final que se realiza en cualquier actividad.

20ª etapa: Montélimar - Mont Ventoux 167 km
Contra un imperio
el maillot amarillo
de Contador

21ª etapa: Montereau Fault Yonne - Paris Champs-Élisées 164 Km
Contador tiene muchos tours en sus piernas, dicen.
De momento, dos.
Mi enhorabuena para él y para todos los ciclistas que durante 21 días han transformado el esfuerzo, la energía y la técnica en belleza.
Mi desprecio para mercaderes y oportunistas.
Si yo tuviera un coche escoba… cuántas cosas barrería.